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El joven que se animó a invertir y está obteniendo buenos resultados.



A principios de la pandemia en mi trabajo me mandaron a home office, la verdad no estaba tan acostumbrado a esa forma de trabajar pero me resultaba útil porque tenía más tiempo para mi. Hice arreglos en mi casa, compré muebles, una nueva computadora y una televisión, pero todo estos gastos me salieron muy caros. Me di cuenta que al estar en mi casa no tenía distracciones por lo que podía sacar el trabajo más rápido.


Un día viendo videos y navegando en redes sociales empecé a escuchar mucho la palabra inversión, para ser honesto ni me llamaba la atención y pensaba que era algo para gente rica y que los demás eran estafados, un ambiente normal en este mundo capitalista. Pero, al escuchar mucho sobre acciones y criptomonedas, empecé a estudiar qué eran las inversiones y cómo era ese mundo de la mencionada bolsa de valores.


Lo primero que hice fue ver cómo funcionaba el sistema, desde que es una acción hasta cómo se benefician las empresas con ellas. Luego, investigué los brokers para invertir, fue donde me di cuenta que puedo empezar a invertir con tan solo $100. Entonces entendí que no solo es para los ricos el comprar acciones, sino que cualquier persona lo puede hacer. Gracias a la facilidad del internet existen muchos videos que me ayudaron a saber los principios que utilizan los inversionistas.


Sin lugar a dudas al principio me dió mucho miedo, solo pensaba ¿Cómo alguien como yo podía invertir y salir victorioso? Una de las personas que empecé a seguir en redes sociales abrió un chat donde todos podíamos aportar ideas, fue ahí donde me di cuenta de otros instrumentos que podía utilizar como los ETFS, los bonos de gobierno, entre otros. Cuando conocí todos estos instrumentos empecé a ver los tipo de riesgos que implican cada uno y que era necesario crear un portafolio que se pudiera adaptar a mi.


Empecé con un portafolio conservador, el cual solo consistía en bonos de gobierno y ETFS, estos últimos son como portafolios hechos por administradoras de fondos, yo compré unos que replican los índices de la bolsa. Los porcentajes eran 80% bonos y 20% ETFS, decidí estos porcentajes porque como era nuevo, no quería ir de lleno a todo lo demás y perder mi dinero.


Estaba conforme con este portafolio, sin embargo, no tenía rendimientos, ganaba más jugando a la lotería con mi familia, pero bueno, quería ser conservador. Con el paso del tiempo, seguí estudiando la bolsa, su comportamiento, algo de economía, análisis técnico y nuevas industrias que se estaban incorporando. Con todos estos conocimientos comencé a armar un nuevo portafolio más eficiente, utilizando una mezcla de muchos instrumentos tratando de crear un portafolio de mínima varianza.


Comencé a meterme más a lo que son las acciones e invertir en empresas que tuvieran potencial de crecimiento. También, invertí en fibras, que son como acciones en bienes y raíces, estas son administradas por un fondo que se encarga de eso, por lo que puedo recibir renta fija y renta variable al mismo tiempo, más a parte, genera muy buenos dividendos. Además seguí con mis otros dos instrumentos que eran los bonos y los ETFS, dando un porcentaje de 40% acciones, 20% fibras, 20% bonos y 20% ETFS.


La verdad me empezó a ir bien en mi portafolio, ya que la mayoría de personas no logran obtener mayores rendimientos que los que da el mercado en promedio, y el mio logró superarlo por 3%, iba por buen camino. Una de las cosas que me ayudó a tener los pies en la tierra es saber que no me iba a hacer rico invirtiendo, solo iba a aumentar mi dinero, por lo que mi estrategia nunca fue un máximo en rendimientos, sino, el mayor rendimiento con el mayor riesgo que puedo aguantar.


En conclusión, puedo decir que es bueno invertir, me ha gustado, he podido tener un portafolio para cuando me quiera retirar. Una de las cosas más importantes es perderle el miedo. Cuando hacemos cosas por el hecho de hacerla y si vamos a invertir es bueno informarnos y estar capacitados.


Recomiendo mucho invertir, pero siempre con conciencia, no esperemos hacernos ricos, sino más bien, que nuestros ahorros crezcan.