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Sufrí una gran pérdida por estafas (Scam) en las criptomonedas

Redactado por Jesús Manuel Salomón


Cada vez más gente se empieza a sumar al mundo de las criptomonedas, podemos encontrar actores, músicos y empresarios promocionando todo tipo de criptomonedas e incluso algunos han llegado a crear su propia moneda. La criptomoneda más famosa se llama bitcoin y por muchas personas es considerada como el oro digital, existen personas que se han hecho millonarias por tener esa moneda y yo quería ser una de ellas.


Hace aproximadamente un año me empecé a enfocar mucho en las criptomonedas, ya que veía una gran cantidad de gente haciendo dinero. Lo primero que investigué fue su función y por qué decían que iba a ser la nueva moneda, existe una cantidad impresionante de gente que te puede explicar todo esto, desde cómo funciona un bitcoin, cómo entrar a un blockchain, cómo comprar y cómo guardarlas en tu wallet.



La primera criptomoneda que compré fue bitcoin y me sentía cómodo con ella, pero no pasó mucho para cuando empecé a escuchar malos comentarios sobre ella. Hacían críticas acerca de las grandes cantidades de energía que requiere para hacer el minado, esto causaba mucha contaminación, por lo que en un futuro no iba a servir de mucho, hasta que contáramos con energía sustentable.


Entonces, se empezó a hablar de otra criptomoneda llamada ethereum, esta moneda poseía más propiedades, ya que tenía más negocio. Hoy el negocio más grande que tiene es para la compra de NFTS o tokens no fungibles, estas son las famosas imágenes de changos animados que se encuentran en redes sociales. La verdad a mí no me llamó mucho la atención ese negocio y solo me concentré en las monedas.


Decidí hacer el cambio de bitcoin a ethereum y la verdad no me arrepentí, rápidamente vi la diferencia, el rendimiento que me estaban dando era algo enorme. Las criptomonedas eran lo máximo, nunca hubiera tenido este rendimiento con alguna acción en años.


Los proyectos de las criptomonedas empezaron a crecer, cada vez había más monedas en el mercado, de todos los colores y sabores. Dedicaba mucho tiempo de mi día investigando las diferencias de cada una de ellas, hasta encontrar cuál era su valor y por qué debían de subir. Sin duda, existen muchas a las cuales no les encontraba función alguna pero valían mucho dinero, admito que me costaba mucho trabajo aguantarme las ganas de no invertir en ellas porque de verdad su rendimiento era enorme.


Empecé a ahorrar mucho dinero de mi sueldo, decidí diversificar mi portafolio de monedas y tener muchas, si no me equivoco llegué a tener siete diferentes. Todo iba bien, tenía una rutina muy organizada. Por la mañana entraba a youtube a ver un creador de contenido que me gustaba porque subía las noticias diarias, después, como trabajaba en modalidad home office me ponía a realizar mis trabajos antes de la hora de comida, después de comer me ponía hacer algo de trading pero muy leve y por la noche veía Tik Toks sobre criptomonedas.



Toda mi rutina era muy regular, pero un día bastó para cambiar el curso de todo. Navegando por una página web me encontré con una nueva criptomoneda que iba a cambiar al mundo, esta moneda contaba con todas las características buenas que contaba el portafolio que yo tenía y además, era de un empresario europeo muy famoso que yo seguía por sus grandes conocimientos en estos temas. Entonces puse mi plan en marcha, este plan era muy sencillo, constaba de vender todas mis monedas y comprar esta. Cuando ésta moneda creciera mucho, la vendía y volvía a comprar las otras monedas para poder diversificarme.


El día del lanzamiento compré todo lo que pude de esta moneda, en cuestión de un mes ya había quintuplicado la cantidad de dinero que había invertido, me sentía uno de los mejores inversionistas del mundo, hasta que llegó el mal día. Después de un mes de adquirir la moneda decidí vender, entré a mi blockchain y di click en vender, pasaron horas y no podía, regresé al día siguiente y tampoco se había vendido, entonces pensé que no había gente comprando. Cuando pasaron 3 días que no podía vender decidí buscar en internet y me encontré con el problema de que nadie podía vender, no pasaron ni 12 horas más cuando mi wallet estaba en $0, la criptomoneda había desaparecido.


Busqué ayuda por muchos lugares pero no encontraba respuesta, como se pueden imaginar, me habían estafado. Logré contactarme con algunos creadores de contenido y ellos me dijeron que el dueño de la criptomoneda se había ido con todo el dinero, que esta moneda ya no valía absolutamente nada y que mi estafa era real.


En conclusión, a veces caemos en el error de creer en la gente y dejar de lado las bases. Las estafas, tanto en el día a día como en las criptomonedas existen, muchas veces de la manera que menos se les espera. La mejor recomendación que puedo hacer en base a mi experiencia es siempre investigar bien lo que estamos haciendo y no dar tanta credibilidad a un blog, un anuncio o ver mucho dinero en juego ya que es posible que solo terminemos perdiendo. Markowitz decía que donde existe mayor rendimiento existe mayor riesgo, esto es muy cierto, por lo que debemos de prestar la mayor atención posible en los pequeños detalles.